Depresión

Psicóloga para depresión en Córdoba: acompañamiento profesional para salir del "no tengo ganas de nada"

Trabajo con adultos que atraviesan tristeza sostenida, apatía o pérdida de interés en lo que antes disfrutaban. Un espacio serio para entender qué te pasa y empezar, de a poco, a recuperar energía. Turnos presenciales y online.

Modalidad de atención

Presencial en Cerro de las Rosas, Córdoba Capital.

Online por videollamada, para toda Argentina.

Cuándo la tristeza deja de ser pasajera

Todos atravesamos momentos de tristeza a lo largo de la vida, generalmente asociados a una situación puntual que los explica: una pérdida, una decepción, un cambio no deseado. La depresión es distinta: es una tristeza que se sostiene en el tiempo —más allá de dos semanas de forma continua es un criterio orientativo frecuente en la evaluación clínica—, que muchas veces no tiene una causa externa clara que la explique del todo, y que empieza a afectar tu funcionamiento cotidiano: te cuesta levantarte, perdés interés en actividades que antes disfrutabas, notás cambios en el apetito o el sueño, o simplemente sentís que "no tenés ganas de nada" sin poder identificar bien por qué.

Trabajo con personas que atraviesan distintos niveles de intensidad de este tipo de cuadros, desde estados de apatía y desmotivación sostenida hasta cuadros depresivos más marcados que requieren, en algunos casos, articulación con tratamiento psiquiátrico.

Señales frecuentes de un cuadro depresivo

Tristeza o vacío sostenido durante la mayor parte del día, la mayoría de los días.

Pérdida de interés o placer en actividades que antes disfrutabas (anhedonia).

Cambios en el apetito o el peso, tanto aumento como disminución significativa.

Alteraciones del sueño: dificultad para dormir, o por el contrario, dormir en exceso sin sentirte descansada.

Fatiga o falta de energía persistente, incluso para tareas simples.

Dificultad para concentrarte o tomar decisiones, incluso pequeñas.

Sentimientos de inutilidad o culpa excesiva, desproporcionados respecto de la situación real.

Aislamiento social, evitar el contacto con otras personas incluso con quienes tenés buen vínculo.

Si además de este malestar sostenido experimentás pensamientos relacionados con no querer seguir viviendo, es importante que lo comuniques de inmediato a un profesional o acudas a un servicio de urgencias.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si lo que tengo es depresión o simplemente estoy pasando un mal momento?

La diferencia principal está en la duración, la intensidad y el impacto funcional. Un mal momento puntual generalmente tiene una causa identificable, tiende a mejorar con el paso de los días o semanas, y no suele afectar de forma marcada tu capacidad de trabajar, dormir, comer o relacionarte con otros. Un cuadro depresivo, en cambio, se sostiene más allá de lo esperable para la situación que lo originó (o incluso aparece sin una causa externa clara), y empieza a interferir de forma significativa en tu funcionamiento cotidiano. No hace falta que definas esto con precisión antes de consultar: es exactamente el tipo de evaluación que hacemos juntas en la primera entrevista.

No en todos los casos. Cuadros depresivos leves a moderados muchas veces responden bien únicamente con psicoterapia, especialmente cuando se aborda de forma temprana. En cuadros más severos, la medicación antidepresiva —indicada siempre por un médico psiquiatra, no por mí como psicóloga— suele complementar el trabajo terapéutico y facilitar que tengas la energía mínima necesaria para poder aprovechar el espacio de terapia. La decisión sobre si tu caso particular se beneficiaría de medicación es una evaluación médica que no me corresponde hacer a mí, pero si en el proceso identifico señales de que podría ser de ayuda, te lo voy a comunicar y te puedo orientar hacia una interconsulta.

Es una preocupación muy válida y frecuente en personas que atraviesan un cuadro depresivo. La buena noticia es que no hace falta llegar con energía o motivación intacta para empezar terapia: de hecho, trabajar sobre esa falta de energía es parte central del proceso, no un requisito previo.

Si estás experimentando pensamientos de este tipo, es fundamental que lo comuniques de inmediato a un profesional de salud mental o que acudas a un servicio de urgencias de tu localidad. En Argentina podés comunicarte de forma gratuita y confidencial con la línea 135 (Ciudad de Buenos Aires y área metropolitana) o con el Centro de Asistencia al Suicida correspondiente a tu localidad; en caso de riesgo inminente, comunicate al 911 o dirigite a la guardia del hospital más cercano. Este tipo de pensamientos requieren atención inmediata y no deberían esperar a la coordinación de un turno regular.

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